Retales de Historia

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miércoles, 13 de abril de 2016

Alaska, 1964

Desde que el hombre habita sobre la faz de la Tierra, ésta a veces parece mandarnos señales de que no la tratamos bien. Quizás eso formó parte de los pensamientos de los habitantes de Alaska el 27 de marzo de 1964, cuando se desencadenó un terremoto de 9,2 grados en la escala de Richter, y que castigó Anchorage (centro-sur de Alaska) y su área de influencia a las 17.36 hora local. El seísmo, un megaterremoto, tuvo una duración superior a cuatro minutos y, según algunas fuentes, sólo fallecieron 15 personas a consecuencia del mismo, a pesar de ser considerado el tercero más fuerte de la historia desde que se tienen registros, pero su fuerza originó una serie de tsunamis aún más destructivos que el terremoto, y que se llevaron 124 vidas.

Anchorage en los años 50

Alaska, situada al noroeste de los Estados Unidos, fue territorio ruso hasta 1867, fecha en que fue vendida a los Estados Unidos, pero no tendrá el estatus de estado hasta el 3 de enero de 1959, cuando pasa a ser el estado número 49 de la Unión. A partir de ese momento, la economía de Alaska vive un fuerte crecimiento. Se abren centro comerciales y se construye la elitista urbanización Turn again by the sea frente a la Bahía de Prudhoe. Pero el sustrato geológico de la zona tiene en su haber arcillas azules, material poco adecuado si se espera un suelo estable.

Mapa con algunas de las poblaciones afectadas en el terremoto y posterior tsunami

El viernes 27 de marzo de 1964 hubo una temperatura de 11ºC en la ciudad de Anchorage. Buen tiempo para la zona y la época del año. Cuando son las 17.30, y tienen lugar las celebraciones de Viernes Santo, la tierra comenzó a temblar. Cuenta una testigo que "cuando comenzó el estruendo, Cristo estaba por morir en la Cruz, eso fue profético para nosotros". Fue un seísmo de una potencia y duración superior a la habitual, y aniquiló todo lo que encontró hasta donde llegó: viviendas, vías de comunicación, la naturaleza misma. La tierra se resquebrajó y devoró a vehículos aparcados en la vía pública. El epicentro se situó a 120 km al este de Anchorage, en la Bahía del Príncipe Guillermo (Prince William Sound), y el hipocentro a 25 km de profundidad. Las consecuencias del seísmo alcanzaron la Columbia Británica, California, Oregón y Hawai. A pesar de la distancia, también se notó en los estados de Washington, Louisiana y Texas.

Mapa de Alaska

Naturalmente, las poblaciones locales fueron las que se vieron más gravemente afectadas: Chenega, Kodiak, Seward, Valdez, Whittier... Anchorage quedó prácticamente destruida. Toda la península de Kenai y los fiordos del sur de Alaska quedaron asolados. Se vivieron once réplicas de unos 6,0º en Richter, y varias más reducidas durante un año. Las réplicas terminaron de tirar abajo las construcciones que aguantaron al principal terremoto.

Anchorage después del terremoto

Los deslizamientos y las fracturas en el suelo fueron algunos de los motivos que provocaron que las infraestructuras básicas (agua, alcantarillado, electricidad, gas, teléfono...) quedaran convertidas en ruinas. El centro de Anchorage quedó devastado (algunas calles se habían hundido hasta 4 m), y su aeropuerto tuvo que ser cerrado al haberse desplomado la torre de control. Una gran parte de las casas que se destruyeron fue por haber sido construidas en zonas de deslizamientos, como es el caso de Turn again by the sea. Se vio afectada una superficie de mayor extensión que California, 297.728,64 km cuadrados. Algunas áreas del litoral se levantaron hasta 11 m y otras se hundieron hasta 2 m.


Como ocurre muchas veces en las zonas donde ha habido un terremoto lo peor estaba por llegar, pues en una zona de costa donde ha habido un seísmo de tal intensidad suele seguir un tsunami o más, en este caso causantes de más víctimas que el mismo terremoto. El más aterrador recorrió el Océano Pacífico alcanzando California, Hawai y Oregón, entre otros lugares.


Nada más terminar la violenta sacudida de tierra, los habitantes de Kodiak y Seward corrieron a refugiarse en tierras más elevadas, pero en Valdez ya no hubo tiempo para una evacuación: el mar se lo tragó para siempre, muriendo todos los trabajadores del puerto. Es posible que a ello contribuyeran los más de seis depósitos de deslizamientos submarinos que hay en su zona. En las cercanías de Kodiak hubo elevaciones de más de 10 m. Y de poco sirvió a Seward su carrera a las alturas. Aunque la pared de agua tardó tres horas en llegar, fueron alcanzados por una pared de agua de 20 m. de altura. La ciudad quedó arrasada cuando explotaron las instalaciones petrolíferas, aunque posteriormente se reconstruyó situando la carretera a mayor altura para no ser alcanzada por el nuevo nivel de marea cuando sube.


En Whittier, se vio cómo surgió una monstruosa ola en medio de su fiordo, e inmediatamente después, tres olas más que borraron a Whittier del mapa. Estas olas que se vieron en Whittier (que se debieron a corrimientos de tierra submarinos) también borraron del mapa a los empleados de un aserradero. Chenega, una pequeña población de habitantes nativos de la Bahía del Príncipe Guillermo, sufrió el fallecimiento de un tercio de su población por una ola de más de 8 m. en total murieron 124 personas por culpa de los 106 tsunamis. El día 28, con la primera luz del día, un helicóptero recorrió el espacio aéreo de Anchorage. Turn again by the sea, el complejo residencial más exclusivo construido en el lugar, estaba destrozado sobre un montón de arcillas azules desmoronadas, y muchos de sus edificios desplazados a cientos de metros del lugar donde se construyeron.


Cuando tuvo lugar el terremoto, hubo muchas cosas que no se entendieron. Para empezar, el número de víctimas fue muy inferior al de San Francisco de 1906 (más de 3.000 mortales y 7,8º en la escala de Richter) a pesar de ser de mayor magnitud. Esto es así porque la población de Alaska siempre fue muy inferior a la de San Francisco y está mucho más dispersa.


Se aprovechó la ocasión para estudiar más sobre el mecanismo que lleva a que tenga lugar un seísmo. Por entonces, se estaba desarrollando una teoría, la de las placas tectónicas, que explica los movimientos de las diferentes partes de la superficie terrestre y supones, en nuestros días, la piedra angular para comprender los movimientos telúricos. Hasta el terremoto de Alaska de 1964 no se supo relacionar los seísmos y los movimientos de las placas. Esta teoría habla de que la corteza terrestre se divide en varias placas, que ahora se sabe que son quince placas mayores y cuarenta y tres menores, moviéndose unas con respecto a las otras, dando lugar (entre otras cosas) a los terremotos. Pero se había formado una nueva placa y se desconocía casi todo sobre su movimiento; parece que se estaba metiendo bajo otra placa generando una falla que podía afectar a una gran superficie cuando se movía. Esa nueva placa se estaba metiendo debajo de Alaska, dando lugar a una zona de subducción (cuando una placa se mete debajo de otra) causante de terremotos.

La exclusiva urbanización Turn again by the sea después del seísmo

El terremoto de Alaska se estudió dentro de los márgenes de la tectónica de placas. A consecuencia del seísmo que afectó a la zona de influencia de Anchorage y otras poblaciones, hubo zonas donde se encontraron moluscos por encontrarse en fondo marino que se levantó más de 11 m y pinos que se morían por el agua salada, pues la tierra que había bajo sus raíces se hundió casi 3 m.

Seward después del terremoto. La fuerza del seísmo retorció las vías donde iban los depósitos de combustible

Al mismo tiempo, los estudios que se hicieron aprovechando el desastre de 1964 también sirvieron para calcular la frecuencia de acción de estos terremotos. El suelo fue perforado hasta una profundidad cercana a 20 m en busca de restos orgánicos (de plantas) para tratar de hacer una datación con el Carbono 14. Donde se encontraron restos de plantas que crecen sobre la superficie de la tierra, se identificó un cambio brusco que explicaría encontrar unas plantas donde no corresponde: cuando se produjo ese cambio tuvo lugar un megaterremoto. En Alaska tuvieron lugar nueve en los 5.500 años anteriores, y si tenemos en cuenta que ocurren cada 630 años, el próximo podría ser en 2.594..., o antes.

Dibujo de una zona de subducción

Al principio decíamos que la mayor parte de las víctimas lo fueron más por los tsunamis que por el terremoto que los provocó. Esos tsunamis fueron provocados por deslizamientos subacuáticos que tuvieron lugar en lugares próximos a la costa, y que tuvieron lugar cuando tenía lugar el terremoto. Las inundaciones empezaron a producirse antes de que terminara el seísmo; como los fiordos tienen en sus bordes componentes agitados por el temblor, éste hace que se desprendan sedimentos hasta el fondo de los fiordos. Empiezan a retirarse ingentes cantidades de agua, que regresan a la costa en forma de temibles tsunamis que, sin compasión, caen sobre la tierra. Las olas alcanzaron alturas que llegaron a los 30, 40 e incluso 60 m.


Después del terremoto y del tsunami de 1964 en Alaska, muchos lugares estuvieron abandonados durante años, pero llegó un momento en que había que plantearse la reconstrucción. Un nuevo Valdez fue reedificado a seis km de distancia del Valdez asolado por las olas y el fuego. Se hizo sobre la grava que dejó un glaciar, pero tiene el inconveniente que no es un terreno firme. Turn again by the sea, la exclusiva zona residencial de Anchorage que se construyó sobre arcillas azules, se convirtió en parque pero también en una nueva zona residencial (¡¡¡...!!!)

Desprendimientos en la zona de Alaska

En total, 479.147,8 km cuadrados se vieron perjudicados conjuntamente por el megaterremoto y el posterior tsunami el 27 de marzo de 1964. Todo esto hizo que se instituyera el Centro Nacional de Información de Tsunamis de Alaska y el Centro Nacional de Información de Terremotos, ambas cosas antes de terminar la década, y nuevas leyes a seguir para la edificación. Con el cambio del milenio se valoró el monto total de las pérdidas, que parece llegaron a 2.300 millones de dólares. Pero en 1968 se encontró petróleo, lo que ayudó a la reconstrucción de infraestructuras y el restablecimiento de población en la zona.

Anchorage en la actualidad

Aquí termina una historia sobre el terremoto y el tsunami más trágicos en la historia de los Estados Unidos, y el tercer terremoto de los registrados en el mundo. "Sólo" murieron 139 persona, pero se pasó un miedo atroz. Ojalá no se repita.

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