Retales de Historia

Retales de Historia

sábado, 3 de mayo de 2014

La Comuna de París de 1871

París, 1870. La capital de Francia había vivido 20 años de una transformación planificada por el Barón Haussmann de la mano de Napoleón III. Era una ciudad bulliciosa y de gran riqueza cultural, donde la burguesía con más dinero podía hacer ostentación de su fortuna. La otra cara de la moneda era una clase obrera cada vez más empobrecida.

Baron Haussmann

Boulevard des Capucines, en París (Claude-Monet 1873). Aunque la foto es posterior a los acontecimientos de La Comuna refleja perfectamente el movimiento de una ciudad cosmopolita como el París anterior a 1871.

Clase adinerada

Ratas al champagne, 1870. En el puesto de un mercado de París también se ofrece carne de perro y de gato.

Pero el Segundo Imperio Francés era un gigante con miedo a los proyectos de expansión de sus vecinos y, ese mismo año, declara la guerra a Prusia. El conflicto que tiene lugar entre ambas potencias, la guerra franco-prusiana (julio de 1870 a mayo de 1871), mete a Francia en un callejón sin salida, y el 2 de septiembre de 1870, el emperador francés se rinde a los prusianos al término de la batalla de Sedán. De esta forma, una batalla que dura sólo dos días, liquida un imperio que duró dieciocho años.

Primer encuentro de Bismarck y Napoleón III después de la batalla de Sedán.

Monumento dedicado a la proclamación de la República, el 4 septiembre de 1870. El alto-relieve en bronce es de Léopold Morice, y data de 1883. Se encuentra ubiado en la Plaza de la República, Paris.

Imagen de la caída de París en 1871.

En París empiezan a producirse revueltas violentas y el día 4 del mismo mes, la Asamblea Nacional proclama la III República, aunque no por ello se detiene la guerra. Por su parte, el día 18, los prusianos inician el cerco a la ciudad, que empieza a sufrir un asedio atroz. La ciudad cuenta con una fuerza formada por 400.000 hombres y 417 cañones, que se compraron mediante colecta; esta fuerza impide que el ejército prusiano entrase en París, ayudando de esa forma a la reorganización del ejército, que pudo frenar a los prusianos en otros frentes.

Proclamación del Imperio alemán (Anton von Werner, 1885).

De manera simultánea, éstos no pierden el tiempo, pues cuatro meses más tarde, proclaman el II Imperio Alemán en una ceremonia realizada en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles (todo un detalle por su parte) el 18 de enero de 1871. Poco más tarde, después de varios meses de asedio, se firma la suspensión de las hostilidades el 28 de enero, poniendo fin al sitio de París, que se rinde a Prusia, al frío y al hambre. Entre diciembre de 1870 y enero de 1871, han muerto 32.000 parisienses.

Louis Adolphe Thiers.

Llega febrero y se convocan elecciones legislativas a la Asamblea Nacional, resultando elegido el conservador Louis Adolphe Thiers, de 74 años de edad, que es nombrado jefe de gobierno. Su papel es muy importante, pues el recién estrenado Imperio Alemán buscaba firmar la paz con un interlocutor que ellos considerasen válido y, hasta ese momento, no había nadie que ellos encontrasen adecuado para esos fines. Se vive un momento en que la Asamblea Nacional se resiste a proclamar la república y el nuevo gobierno se instala en Versalles, símbolo monárquico por excelencia; desde allí buscan romper la voluntad de los rebeldes parisinos, que no aceptan rendirse al enemigo.

En el mapa, se puede apreciar en rojo los territorios correspondientes a la Alsacia y la Lorena.

Tratado de Frankfurt, 1871.

La figura de Thiers era bien vista entre la clase adinerada francesa, pero en París no, a fin de cuentas, fue uno de los represores de la revolución de 1848. Ahora se le verá peor, porque acepta las cláusulas del Tratado de Frankfurt (26 de febrero de 1871). Según el Tratado, debía desarmarse la ciudad en su totalidad, incluidas las fortificaciones; después debían aceptar la presencia de las tropas enemigas en la ciudad y pagar una indemnización de 5.000 millones de francos oro a pagar en tres años. Además, Francia también debía desprenderse de Alsacia y Lorena. ¿Quién iba a aceptar unas condiciones así? Por ello no debe sorprender que comenzaran a verse disturbios por todo París. El único problema era que Thiers no pensaba dar su brazo a torcer, buscaba calmar los ánimos de banqueros, industriales, grandes propietarios y, en definitiva, de todos aquellos que pudieran contribuir a pagar las deudas de guerra: las clases burguesas tenían miedo a la posibilidad de que estallara una revolución social que les hiciera perder su privilegiada posición. Todo por asegurar que no faltaran tranquilidad y trabajadores mal pagados.

Mont Valerien en la actualidad.

A principios de marzo, Thiers considera que llegó la hora de acabar con las revueltas. Para empezar, retiró el sueldo a los miembros de la Guardia Nacional, único medio de vida para muchos parisinos y suspende el trueque y el aplazamiento para el pago de alquileres. Después, envió a sus tropas a ocupar el fuerte de Mont-Valérien (12 de marzo de 1871), desde donde se podía controlar la mitad oeste de la ciudad, pero a los parisinos ya estaban demasiado agobiados y parece que les da lo mismo.

Llegados a este punto, la población de París organiza una sublevación contra el gobierno provisional de Thiers entre el 17 y el 18 de marzo. Con el objetivo de llenar el vacío de poder existente, la Guardia Nacional creó un órgano de gobierno, el Comité Central de la Guardia Nacional, constituida por sesenta hombres, anarquistas y socialistas en su mayoría. Tenía como modelo la república y la intención de extender su forma de gestión al resto de Francia. El 26 de marzo elegirán un consejo municipal, compuesto por 92 personas; este consejo fue lo que acabó siendo la Comuna de París (La Commune de Paris).

La Comuna, fue un gobierno popular («commune» en francés es un consejo de un pueblo o distrito) que estuvo gobernando entre el 18 de marzo al 28 de mayo de 1871. Dictó decretos muy avanzados para su época: disolvió el ejército regular (muy elitista) por una Guardia Nacional Democrática, abolió del trabajo nocturno, promovió la autogestión de fábricas, los inmigrantes disfrutan de los mismos derechos, abrió guarderías para los hijos de trabajadoras, promulgó la jornada de trabajo reducida, animó la colaboración de la Iglesia en labores sociales, facilitó pensiones a viudas y huérfanos de la Guardia Nacional, propició la separación Iglesia-Estado y la justicia gratuita… Los comuneros (communards) son de procedencia muy dispar; tenemos fotógrafos, funcionarios, ingenieros, maestros, obreros, periodistas... También hay que decir que no llegaron a gastar los fondos del Banco de Francia, sino que sobrevivía con aportaciones populares.

General Claude Lecomte.

Pero Thiers sigue pensando cómo acabar con los miembros de esa Comuna y encarga al general Claude Lecomte y a varios regimientos al barrio de Belleville para que intenten hacerse con los 417 cañones que la Guardia Nacional tiene bajo su recaudo. Esta vez sí, tal cantidad de militares llamó la atención y una aglomeración de gente se lanzó a la calle y confraternizó con los soldados, que detuvieron a Lecomte, lo entregan a la Guardia Nacional y sin que nadie lo impida, Lecomte es fusilado el 18 de marzo de 1871.

Cartel de la Comuna de París llamando a los soldados del ejército de Versalles a confraternizar con los sublevados. En el texto se puede leer: "Soldados, hijos y hermanos nuestros, escuchad bien esto, y que vuestra conciencia decida: Cuando la insignia es la infamia, la desobediencia es un deber".

Louise Michel, educadora y escritora anarquista. Estaba al frente de la manifestación de mujeres que frena el paso a los soldados de Thiers que quieren apoderarse de los cañones comuneros.

La existencia de Comunas no fue un hecho aislado de París, sino que también hubo en otros lugares de Francia, como Lyon, Marsella, y Toulouse. Estas Comunas también fueron reprimidas por el ejército y la policía.

Como si fuera ajena a todos estos acontecimientos, la Comuna se organizaba como órgano de gobierno, y disponía de 40.000 hombres. Las tropas leales al gobierno se preparaban para combatirla. El ejército de Thiers estaba formado por 63.500 soldados, pero Bismarck le ayudó soltando a los 130.000 prisioneros franceses que tenía.

El día 2 de abril empiezan múltiples enfrentamientos. Los comuneros empezaron ocasionando graves pérdidas a las tropas leales a Thiers, que respondió bombardeando París. En las semanas siguientes tienen lugar cruentos combates. El 1 de mayo, se produce una fisura en las defensas de la ciudad.

Mac Mahon

El día 21 los enfrentamientos fueron especialmente duros: empieza la llamada Semana Sangrienta. Se combate en todas las calles. A la cabeza de las tropas gubernamentales estaba Patrice de Mac Mahon, de 63 años de edad, que sufre la fiereza de los combates en los que se enfrentan los comuneros, mal organizados y sin un mando único.

Barricada de 18 de marzo de 1871.

Destrucción de la columna de la Vendôme durante la Comuna de París (16 de mayo de 1871).

Incendio del Palacio de las Tuillerías el 24 de mayo de 1871.

Incendio de la St Chapelle.

El  24 son incendiados numerosos edificios de renombre en París, como consecuencia de la lucha entre los dos bandos. Hay que hacer especial mención a un grupo de mujeres que fueron conocidas como las “petroleras”, pues acudían con bidones de gasolina a los sitios donde luego ellas ayudaban a provocar los incendios. Entre los edificios que se salvaron de la quema se cuenta la catedral de Notre-Dame, gracias al buen hacer del pintor Courbet. Pero siguen los combates y el día 26 de mayo, los comuneros ejecutan a 52 prisioneros, a lo que el gobierno responde con más fusilamientos.

Notre Dame el año 1871.

Gustave Courbet en 1852.

El día 27, la oposición comunera va cediendo. Las tropas gubernamentales llevan a cabo numerosos fusilamientos, de los que no se libran los seres más desprotegidos: ancianos, mujeres y niños. El último gran combate se libra en el cementerio de Père-Lachaise, donde son fusilados gran número de comuneros. Este cementerio, desde entonces se convirtió en un lugar de culto de la izquierda, especialmente el Muro de los Federados.

Fusilamientos en Père-Lachaise, en lo que luego se conocerá como Muro de los Federados.


Placa conmemorativa en el Muro de los federados: "A los muertos de la Comuna, 21-28 de mayo de 1871".

Anuncio de Mac Mahon anunciando que la lucha ha terminado.

El día 28 cae la última barricada comunera, y el 29 se pierde el fuerte de Vincennes. Las tropas gubernamentales perdieron 900 hombres, los comuneros 20.000, y como corría prisa la ametralladora ayudó a semejante carnicería, los comuneros respondieron fusilando a sus rehenes. París se rinde, y el sueño comunero murió.

3 comentarios:

  1. Como añoro esos tiempos en que la autoridad no se andaba con chiquitas, esos comunistas salvajes tuvieron su merecido despues de haber destruido medio Paris. Ojala hoy en día la gente de bien tuviera siquiera el 1% de cojones que aquella clase dirigente de Francia en 1870, y estaríamos mucho mejor sin izquiedoxos destructores y buenos para nada.

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    1. "Izquierdoxos"???? Por allí ya empezamos mal... La comuna no era nada ortodoxa-estatista, sino radical. Incluso si quisieras salir por la tangente, diciendo que "eso es para ti, tal deifnición", la veo equivocada.
      Por otro lado, estás hablando de un enfrentamiento de 63 mil hombres contra 40 mil, más 130 soldados profesionales. Quién es el carnicero? Continuemos....
      Destrucción de Francia? puede llegar a ser cierto.. pero me encantaría ver a todas las iglesias y palacios y símbolos de la tiranía (como la suya, cobarde anónimo) que causó tantas muertes en el mundo en general, y a lo alrgo de la historia, arder hasta las cenizas de sus cimientos. Si, es destrucción, pero no se trata de otra cosa más que de una nueva fuerza creadora, que traería un aire nuevo, ya tan necesario en este mundo. Impulsando nuevas formas -menos vanas y absurdas- de expresar arte, o lo que sea. Y sobretodo, dedicándose a quienes debe dedicarse. A LOS HOMBRES QUE FORJAN LA HISTORIA.
      O a quién defiende entonces? A la iglesia de seguro... asociada con nada más que Adolf Hitler, Franco, entre otros dictadores. A la clase burguesa francesa que bombardeó su propio país para poder rendirse sin oposición la Imperio Prusiano?... Suerte tiene de que la gente no tenga ni el 1% de los cojones de antes -como bien hace en decir- puesto que ud ya habría sido asesinado.

      Es graciosos como son siempre los "respetuosos y pulcros" conservadores, religiosos, republicanos, y demás representantes de movimientos destructores y degradantes para la propia raza humana, los primeros en agredir y transgredir al resto, esperando la defensa para poder finalmente, pasar a la acción, y -el colmo- llamarla defensa.
      Lo invito a pensar, si no es muy dificil para usted -aunque la evidencia sugiere lo contrario- en lo hermoso que habría sido el mundo de haber perdurado la Comuna.

      Gobiernos de Pueblos organizados. Sin diferencia de clase entre quienes trabajen en uno u otro lugar.... Eso no significa que vaya a recibir menos por su esfuerzo. Pero bueh! mejor no me gasto explicando tamaños pensamientos de grandes autores, a alguien que ni squierie es capaz de dar su puta cara.

      Por eso, no me molesto en enseñar a alguien así, la historia de su propia especie.

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  2. Vale la pena también recordar la Comuna Asturiana, igual de salvaje fue la represión.

    Saludos

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