Retales de Historia

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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Glenn Miller

Para despedir el año, quiero hablar de uno de los más grandes músicos que dio el jazz, Glenn Miller.

Glenn Miller

Alton Glen Miller nació en Clarinda, Iowa (Estados Unidos), el 1 de marzo de 1904. Lo de “Glenn” vendría más tarde. Su padre se llamaba Elmer Miller y su madre Mattie Lou Cavender. Fue su padre quien le inició en la música al regalarle una mandolina, que más tarde cambiaría por un corno.

Ben Pollack

Su familia se va a vivir a Colorado, donde a los doce años, Glenn empieza a tocar el trombón. Va a la universidad, pero la música y las pruebas a las que se presenta siempre que puede, le hacen distraerse de sus estudios, por lo que deja estos definitivamente a favor de la música. En esta época coincide con Boyd Senter. Entra en la banda del baterista Ben Pollack, durante una gira de conciertos por California. Miller se ha especializado en el trombón, y en este grupo coincide con el que luego será el afamado Benny Goodman, clarinetista. En 1927, Miller deja la orquesta de Pollack cuando llegan a Nueva York.

Benny Goodmann

Al año siguiente, Miller se casa con Helen Burger, ganándose la vida tocando en clubes y programas de radio, y haciendo arreglos. Y es que, a pesar de ser un magnífico músico, y de haber compuesto, por lo que es realmente conocido Glenn Miller, es por los arreglos que hace de las composiciones de otros autores. Poco después hizo arreglos para los hermanos Dorsey, que trabajaban con Gene Kruppa y Coleman Hawkins. También compone para Benny Goodman.

Helen Burger Miller

Por fin en 1937, consigue formar una big band. Trabaja en Dallas y Nueva Orleans. Parece que ese mismo año, Miller graba y firma Moonlight on the Ganges, pero no consigue el éxito que esperaba, disolviendo la banda el día de Año Nuevo, y decide seguir trabajando con la orquesta de Ray Noble, donde ya estaba.

Gene Kruppa

El mismo año, otra vez de regreso en Nueva York, Miller funda la orquesta donde nacería el sonido que le haría célebre en todo el mundo, The Glenn Miller Orchestra: su creación supuso un éxito de público por las transmisiones radiofónicas que realizaban, y también tuvo mucho tirón en las salas de baile. Todo esto significó, asimismo, mucho trabajo porque consigue varios contratos para grabar su música.

Coleman Hawkins

No está muy claro cuando nació el sonido que caracterizó a la Glenn Miller Orchestra. Se cree que durante un ensayo, al faltar uno de sus músicos, tuvo que hacer un “apaño” cambiando a varios músicos de sitio para asignar a varios instrumentos una función diferente de la que hacían habitualmente. El clarinete y el saxo hacían la primera voz: había nacido el sonido Miller.

Ray Noble

A partir de 1938, Miller empieza a ser habitual en las listas de éxitos. En 1940 In the Mood (compuesta por Garland y Razaf) estuvo casi cuatro meses en el primer puesto.


Luego vino Tuxedo Junction (de Dash, Hawkins, Feyne y Johnson). En febrero de 1941 Miller recibió su primer disco de oro por Chattanooga Choo Choo (compuesta por Warren y Gordon). Le siguen Little Brown Jug (Winner), American Patrol (Meacham), A string of pearls (Gray y DeLange), Pensilvania 6.500 (Gray y Sigman) y Moonlight Serenade (Miller y Parish), el tema más importante de Miller.


En 1938, hay una nueva formación de la Glenn Miller Orchestra con Johnny Best, Paul Tanner y Hal McIntyre entre otros. En Nueva York tuvo lugar la mayor concentración de bailarines al son de la música de Miller.

El 1 de septiembre de 1939 estalla la Segunda Guerra Mundial. En abril de 1942 Miller graba American Patrol y en octubre del mismo año Miller se alista voluntario en las Fuerzas Aéreas, donde monta la Army Air Force Band. Miller recibe el rango de capitán, y persuadió a sus superiores que la música elevaría la moral de las tropas, realizando numerosas transmisiones de radio y actuaciones en vivo en los Estados Unidos y en el Reino Unido en los dos años siguientes.

Miller es ascendido a mayor, y una vez que los Aliados recuperan varias ciudades, se le ordena una tournée de varias semanas. El 15 de diciembre de 1944, Glenn Miller coge un avión en el aeródromo de Twinwood, al norte de Londres, con la intención de ir a París para planificar las actuaciones de su grupo. Fue la última vez que se le vio con vida porque el avión de Miller nunca llegó a su destino.

Se piensa que el aparato fue abatido accidentalmente por bombarderos británicos del tipo Lancaster que cruzaban el Canal de la Mancha después de una misión que no se llevó a cabo. Tiraron al agua las bombas que no se usaron y en la operación alcanzaron al Noorduyn Norseman UC-64 en el que volaba el músico.

Noorduyn Norseman UC-64

Se conserva el testimonio de un hombre llamado Fred Shaw, quien aseguró haber visto caer un pequeño avión al ser alcanzado por los Lancaster, pero Shaw ni se imaginaba la importancia de su testimonio. En 1954 se estrena la película de Anthony Mann titulada The Glenn Miller Story (en España Música y lágrimas), con James Stewart interpretando a Glenn Miller y June Alyson en el papel de Helen Burger, su mujer: es en este momento cuando Shaw se dio cuenta de la importancia de aquel derribo. En la película también aparecen Louis Armstrong y Ben Pollack haciendo de sí mismos y Gene Kruppa como miembro de la banda.

La Glenn Miller Orchestra siguió funcionando hasta el 13 de noviembre de 1945, algo más de dos meses después del final de la Segunda Guerra Mundial. En aquella ocasión, dirigía la orquesta Jerry Gray y entre el público se encontraba Harry Truman, presidente de los Estados Unidos.

Jerry Gray

Para terminar, quería incluir un fragmento de The Glenn Miller Story, con la actuación de James Stewart en el papel de Glenn Miller. Lo que suena es la St. Louis Blues March.


Glenn Miller tiene una lápida en el Cementerio Nacional de Arlington, pero su música está en todas partes.


martes, 9 de diciembre de 2014

Las ruinas sumergidas de Yonaguni

Durante siglos se ha dado por sentado que las civilizaciones más antiguas habían nacido en Mesopotamia, pero no es ningún secreto que hay vestigios que muchas personas consideran mucho más longevos: se trata de las ruinas sumergidas de Yonaguni. La isla de Yonaguni (archipiélago de Ryūkū), de 29 km2, está situada a 10 km de Taiwan, a 480 al suroeste de Okinawa y a 2.000 km de Tokyo.

Yonaguni en el mapa
El punto rojo señalan el lugar en que se encuentran las ruinas Yonaguni con respecto a la isla
Kihachiro Aratake

En 1985, el submarinista y promotor turístico Kihachiro Aratake, descubrió en aguas de Yonaguni una gran estructura. Al principio consideró que era una formación natural, pero al estudiar de cerca aquello, pudo ver unos escalones y unas terrazas trabajadas con tal perfección, que pronto consideró la participación humana en la construcción de aquella estructura. No tardó en avisar a las autoridades científicas de Japón.

Escalones
Terrazas
Terrazas

Esas construcciones son un conglomerado de ruinas que se encuentran a unos 30 m de profundidad, y ocupan una superficie de unos 45.000 m2. En opinión del profesor Misaki Kimura, geólogo de la Universidad de Ryūkū, el conjunto lo forman diez grupos arquitectónicos sumergidos en aguas de Yonaguni, a los que habría que añadir cinco más encontrados cerca de Okinawa.

El llamado zigurat de Yonaguni
La misma construcción desde otro ángulo
Zigurat de Ur

Este grupo de edificios recuerda a los zigurats que había en la antigua Mesopotamia. Asimismo, se puede ver lo que parecen ser templos, un arco de triunfo y una gran estructura que podría ser un estadio. Cada uno de los elementos que forman todo este grupo, están conectados entre sí por caminos.

Construcción que podría ser un estadio
Pozos
Vía de agua

También hay depósitos de agua y pozos, deteriorados por el uso que se les dio. Todo el conjunto está rodeado por un enorme muro. El elemento más grande es una gran pirámide, situada a una profundidad de 25 m; encima de ella, un capitel cónico con huellas de labores artesanales, tal como se encuentra en una roca hallada en tierra firme. 

Pirámide
Bloques sin terminar de trabajar
Túnel

Se han encontrado bloques sin terminar y algo que parece un entramado de túneles, una piedra grande con forma de cabeza (reminiscencia de los Moai de la Isla de Pascua) y lo que parece ser una tortuga. Kimura también ha estudiado la pirámide, escalonada, que se asemeja a las que se encuentran en México y en Perú y tiene el aspecto de no estar terminada.

Tortuga
La misma tortuga vista desde otro ángulo
Pilares

Todo apunta a un gran conocimiento sobre el trabajo de la piedra, y las huellas encontradas en las terrazas significan que ya empleaban el hierro. Las edificaciones en piedra hacen pensar que se trata de una ciudad-estado dada su avanzada tecnología. Además de la calidad en la talla de la piedra, se pueden ver unas manchas rojas producidas por el efecto de musgo, que sólo aparecen estando al aire. La construcción evoca los jardines colgantes de Babilonia. En relación con la permanencia de estas construcciones al aire libre, se han hallado estalactitas, que no pueden aparecer bajo el agua. Kimura ha elaborado la cartografía de la zona.

Aunque las distintas fechas barajadas tienen un amplio margen entre sí, las investigaciones señalan que los restos arquitectónicos encontrados podrían tener una antigüedad de 5.000 años. Esta datación parte del hecho de que las estalactitas encontradas se hundieron con la ciudad al mismo tiempo.

Con el fin de probar que todos estos descubrimientos son huellas de una cultura antigua, se subraya la presencia de una “pista” que da la vuelta al conjunto rocoso. Esta pista tiene un ancho que oscila entre 6 y 20 metros, y a un lado se forma un muro con abundantes rocas puestas en fila, estas rocas alcanzan los 6 m de diámetro.

Cabeza que recuerda a las encontradas en la Isla de Pascua
Principales puntos de Yonaguni: 1 Arco de entrada a la ciudad, 2 megalitos gemelos, 3 terraza principal, 4 terraza superior, 5 piscina triangular y posibles agujeros para columnas, 6 la tortuga, 7 muro de rocas, 8 cabeza
Piedras halladas en las costas de Okinawa proximas a Yonaguni. Contienen vestigios de escritura de la cultura encontrada en las ruinas de Yonaguni

Estamos ante una civilización que conocía la escritura (no hay que olvidar que entre los restos encontrados hay una plancha de piedra hallada en Okinawa, que contiene unos símbolos escritos en una lengua desconocida) y sabía trabajar la piedra… Quizás habría que considerar su posible relación con una cultura prehistórica conocida como Lemuria o Mu, donde podríamos situar el origen de los emperadores japoneses más antiguos. Las leyendas cuentan que la cultura Mu desapareció a consecuencia de una gran catástrofe, lo cual no sería raro porque los restos hallados en Yonaguni se encuentran en una zona de alto riesgo sísmico. De hecho, terremotos posteriores al hallazgo de las ruinas, descubrieron partes de la construcción que no se conocían, por lo que cabe imaginar que el conjunto es mucho más grande de lo que se cree; aunque no hay que descartar movimientos de tierra provocados por las alteraciones climáticas que afectan a la zona, lo que explicaría el alto grado de conservación de las ruinas gracias a un hundimiento lento.

Antes hablaba de la fluctuación de las fechas. Una de las fechas barajadas sitúa la construcción de la ciudad encontrada hace 12.000 años, en una época anterior a la construcción de las grandes pirámides. Partiendo de lo que decía al principio, pienso que quizás habría que reconsiderar cuándo nacieron las grandes civilizaciones.

23 de diciembre de 2014

NOTA DE LA AUTORA

Hace unos días, un lector me hizo un comentario por correo electrónico acerca de unos posibles fallos en el presente artículo. Después de tomarme unos días para estudiar el asunto he encontrado más preguntas que respuestas, y he llegado a la conclusión que, efectivamente, la ilustración que hace la número trece más parece una recreación que una pirámide de un monumento en ruinas. También es cierto que no aparece su situación en el gráfico donde están los demás monumentos, pero tampoco he encontrado un gráfico donde figure la situación de la pirámide con respecto al resto de las ruinas.

Con respecto a su comentario de que parece azteca, la información que he encontrado, tanto mientras escribía el artículo como después del email del lector, especula con un origen común entre la pirámide de Yonaguni, las de México y las de Perú, de ahí que la ilustración encontrada como pirámide de Yonaguni sea similar a las mexicanas.